Los perros nos dicen cómo se sienten mucho antes de gruñir. Aprender las señales tempranas previene problemas y fortalece vuestro vínculo.
Lamerse los labios, bostezar fuera de la hora de dormir, girar la cabeza, sacudirse estando seco y ponerse a olfatear el suelo de repente son señales de calma: el perro te está diciendo que la situación empieza a incomodarle.
Si se ignoran las señales tempranas, el perro puede quedarse inmóvil, esconder la cola, mostrar el blanco de los ojos o gruñir. Un gruñido es información valiosa: nunca lo castigues, o le enseñarás a saltarse el aviso la próxima vez.
Un cuerpo suelto y meneante, mirada suave, boca abierta y relajada y una cola que se mueve a media altura suelen indicar que el perro está a gusto. Fíjate en la postura y el andar normales de tu perro: los cambios también pueden señalar dolor.
Respuesta correcta: Lamerse los labios y bostezar fuera de la hora de dormir
Lamidos de labios, bostezos, girar la cabeza y sacudirse son señales de calma: el perro está incómodo.
Respuesta correcta: Enseñas al perro a saltarse el aviso e ir más lejos la próxima vez
El gruñido es el sistema de aviso. Elimínalo y tendrás un perro que muerde sin avisar.
Respuesta correcta: El perro está cómodo y relajado
Suelto y meneante, con la boca relajada, es la imagen clásica de un perro a gusto.
Respuesta correcta: Posible dolor: merece una revisión veterinaria
Los cambios en la postura, el andar o las ganas de saltar son señales frecuentes de dolor, como problemas articulares.
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